Bien- estar a un CLICK 

Quiero comenzar hablando de lo que significa el bienestar, ese concepto que está de moda, pero en el fondo pocos entendemos, porque si lo hiciéramos, viviríamos conectados con nosotros y con los otros; viviríamos en abundancia y armonía, y aunque suena muy bello para ser verdad, es una auténtica y demostrable verdad. La felicidad de vivir el momento, de sentirnos satisfechos con lo que tenemos, de tener un corazón alegre y agradecido .

Entonces me pregunto y te pregunto qué es el bienestar y cuál es ese motivo que nos lleva a guardarlo entre un clóset bajo llave, como si fuera otro objeto más, si es precisamente la llave y la clave que nos abre a la creatividad, y por ende, a todo lo que buscamos. 

Como tal, el término se refiere a un estado de satisfacción personal, o de comodidad, capaz de  proporcionarle al individuo satisfacción económica, social, laboral, psicológica, biológica, entre otras. Si analizamos la definición, y es lo que muchos estamos tratando de encontrar, por qué nos cuesta tanto vivir en bien-estar, por qué NOS OLVIDAMOS DE NOSOTROS MISMOS, por falta de tiempo, miedo al qué dirán, temor al ridículo o al fracaso. Ingenuamente, llenamos el vaso de otros, mientras el nuestro está sediento. 

Cumplimos las expectativas y promesas a los demás, menos las nuestras, y poco a poco, vamos dejando esa actividad que no es rentable y tampoco nos da reconocimiento, pero nos hace felices. Esa actividad donde el tiempo se detiene y podríamos repetirla por años, sintiendo que fluimos, y fluir, es el estado ideal para generar bienestar en nuestra vida, y como resultado, mayor productividad. 

Cuando  pensamos en productividad, pensamos en hacer más. Sin embargo, casi nunca entendemos que en realidad estamos  necesitando bien- estar, y como una consecuencia natural de ello, tomaremos acertadas decisiones financieras, de pareja o laborales.

Y ese bien-estar lo encontramos llenando nuestro vaso, creando de manera consciente un espacio de tiempo en nuestra ocupada agenda, permitiéndonos ‘ocuparnos’ de nuestra propia felicidad, haciendo algo que nos encante, como ir a cine solos y comer crispetas, así se nos infle la barriga al otro día;  pintar aunque no seamos Picasso; leer el libro que tenemos en el escritorio o en la mesa de noche y que hemos jurado veinte veces leeremos tan pronto tengamos un espacio; bailar hasta terminar descalzos; cantar karaoke por el placer de escuchar nuestros gallos. 

Nada de esto es por competir, ganar un premio, recibir likes o comentarios en redes sociales. Lo hacemos porque es la esencia, la raíz de lo que somos; nos genera felicidad y cuando somos felices, somos productivos, somos abundantes, atractivos, divertidos y hasta irresistibles en un trabajo, en una relación, y en todas las búsquedas de nuestra existencia. 

Con esto en mente, hoy te quiero preguntar, ¿qué actividad te hace feliz e irresistible a ti?  Llegó la hora de implementarla en tu vida.

Francisca

¿Quieres flow?

¡Aquí lo encontrarás!

Prometo enviarte información que te ayudará a lograr esos cambios que deseas. Recibe en tu correo fechas de próximos eventos, estrenos, lecturas, guías para cambiar tu vida, artículos inspiradores y… mucho más.