Soy el amo de mi destino

Soy el amo de mi destino

“No importa cuan estrecha sea la puerta, cuan cargada de castigos la sentencia, soy el amo de mi destino, soy el capitán de mi alma”. Este fragmento del poema Invictus me ha llegado en varias ocasiones. La mayoría de ellas para darme esperanza al levantarme, incluso con las alas rotas.

Tiempo atrás soñé con un lugar como el que hoy ves y el blog que hoy lees. Sin embargo, antes que esto naciera enfrenté grandes adversidades. Algunas tempestades fueron las heridas de mi alma, que durante años no daban señales de sanar.  Mis preguntas frecuentes eran ¿Por qué a mi? ¿Qué hice para merecer esto? Así pasaron los años, ahogada en mi dolor. Sin saberlo, este fue mi ‘curso’ de preparación.

Reconozco que el mundo se viene convirtiendo en un lugar sombrío. Ocurren situaciones irracionales y pagan justos por pecadores. En ocasiones la propia existencia se siente sin sentido y  lo acepto porque lo veo y porque me he sentido atravesando sola los caminos más oscuros. Es justo ahí donde nace o muere la esperanza.

En mi caso nació y espero entregarte, con amor y dedicación en esta página, herramientas para comenzar a sentirte amo y señor de tu destino. Espero ser esa mano amiga cuando percibas que no puedes más y necesitas que alguien saque los pompones y te haga barra.

Espero ser esa chispa capaz de encender tu vida, que  te ayude a brillar y a mostrar con fuerza, y sin disculpas, tus dones, talentos, y todo ese maravilloso ser interior.

No te prometo perfección, pues como tú soy una obra en construcción, pero si te prometo esforzarme con el fin de que encuentres aquí  esa amiga, cuyo único deseo es que te enamores de tu propio camino y te conviertas en el amo de tu destino.

A ti que me estás leyendo: ¡bienvenido a este camino!

Francisca

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